El punto de partida es justo aquel en el que el final de tus objetivos se convierten en principio, es justo donde confluyen los sentidos, el equilibrio inequívoco de la levedad del ser que te va regalando infinidad de sensaciones que sugieren con mucha fuerza el hecho de estar vivo, la búsqueda infructuosa de uno mismo. La gente, el ruido, el aplauso, las esperas, los aviones y los duendes verdes de cada uno.
lunes, 16 de mayo de 2011
22.
Nunca sabes que el mejor día de tu vida es el mejor… no hasta que está sucediendo. No reconoces el mejor día de tu vida… no hasta que estas justo en medio de él. El día que te comprometes con algo, o alguien; el día que te rompen el corazón; el día que conoces a tu alma gemela; el día que te das cuenta que no hay suficiente tiempo… porque quieres vivir para siempre. Esos son los mejores días, los días perfectos.
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